Trasgresión de la Buena Fe Contractual

Confianza en tus trabajadores, seguridad para tu empresa – El uso de elementos de la organización tales como coches de empresa, móviles, portátiles puede conllevar gastos ajenos por parte del trabajador. Te ayudamos a investigarlo.

Trasgresión de la Buena Fe Contractual (uso inadecuado de medios)

Cada vez es más habitual que la empresa ceda una serie de medios (coche, teléfono, ordenador) a un trabajador para el desarrollo de su actividad laboral.  El caso más común es del los llamados comerciales o agentes de venta.

En la mayoría de los casos, hacen un uso racional de los mismos sin comprometer ni la integridad de los bienes ni la efectividad del trabajo. Por el contrario, en ocasiones, hay trabajadores que realizan un uso inadecuado de estos elementos de trabajo y en estas ocasiones son causa de Despido Procedente.

Desde Inveniet Detectives investigamos el posible uso inadecuado de medios y hemos realizado numerosos informes en los que se recoge, desde el uso del vehículo por persona distinta al trabajador, hasta el cargo de gastos de acciones particulares y que nada tienen que ver con su actividad laboral.

Sobre estas circunstancias podemos hacer mención a la Sentencia: Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 13 de noviembre de 2001, en la que se enjuicia un caso en el que en las horas y fechas que se señalan el actor procedió a descargar y visualizar los ficheros de contenido pornográfico.

La sentencia considera el despido procedente, apreciando el grave incumplimiento que se produce como consecuencia de la realización de esa actividad durante el tiempo de trabajo y en un instrumento proporcionado por la empresa, valorando, por una parte, la reducción del tiempo de trabajo y el injustificado gasto para la empresa, y, de otra, la perturbación de la disponibilidad del equipo informático en una materia tan grave como el aterrizaje y el despegue de aviones.

La sentencia de contraste excluye la aplicación de las garantías del artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores, porque el ordenador no es un efecto personal del trabajador, sino una “herramienta de trabajo” propiedad de la empresa.